viernes, 4 de abril de 2008

Sistema antiderrames


Un nuevo mecanismo que proporciona mayor protección ha presentado en sus notebooks Toshiba, fabricante líder en computadoras portátiles. Una cinta aislante de doble cara protege por debajo la estructura del teclado. Ante un derrame, se dispondrá de 3 minutos para almacenar los datos y apagar el equipo. Esta nueva prestación se suma a la propuesta de Toshiba “Easy Guard”, la cual procura ofrecer al usuario una seguridad mejorada de datos, protección avanzada del sistema y conectividad cableada e inalámbrica sencilla y segura.
Mediante el uso de una cinta aislante de doble cara situada por debajo de la estructura del teclado, los usuarios gozarán de la tranquilad de que ante la posibilidad de un derrame de líquidos, dispondrán del tiempo suficiente para tomar las medidas necesarias a fin de almacenar adecuadamente la información y apagar su laptop. Esta innovación previene, además, que los líquidos derramados sobre el teclado lleguen al circuito principal y ocasione fallas, algunas veces irreparables, en el sistema.
Pruebas en laboratorio como el derrame de 100 centímetros cúbicos de agua sobre un portátil corroboran que con el nuevo mecanismo de protección es posible disponer de un lapso de tres minutos para archivar los datos y cerrar las aplicaciones de la máquina, sin sufrir perjuicio alguno ya que las capas de alisamiento abarcan más allá de la superficie del circuito principal, para garantizar una protección segura. Debajo del soporte del teclado se coloca también un aislamiento curvado para cubrir áreas que quedarían expuestas si el aislamiento fuese plano.
Conscientes de que los equipos portátiles se exponen a mayor nivel de riesgo al ser utilizados en ambientes, condiciones y circunstancias diversas, y a la posibilidad de sufrir accidentes como eventuales derrames de líquidos, Toshiba incorpora esta prestación a su sistema “Easy Guard”, como una de las principales características que incrementan el nivel de seguridad en los equipos. “Esta innovación da a nuestros usuarios tranquilidad de que ante este tipo de percances los componentes internos de su equipo quedarán debidamente protegidos al igual que la información contenida en él. Sentirán mayor confianza para moverse con libertad y poder utilizar su equipo en cualquier situación o lugar sin temor a sufrir el impacto de este tipo de accidentes”.

El chococoche

Andy Pag, de 34 años, y John Grimshaw, de 39, británicos ellos, han iniciado un curioso viaje alrededor de medio mundo montados en un peculiar automóvil.
Este prototipo de coche no utiliza gasolina convencional como la que vemos en las ciudades ni contamina el aire con residuos tóxicos. El “chococoche” emplea tabletas de chocolate para alimentar su goloso motor. Bien es cierto que los pilotos de esta maravilla de la ingienería no meten las tabletas directamente en el depósito, ni hacen un chocolate con churros en el motor. El combustible es un biodiesel extraído directamente del cacao, habiendo utilizado para la aventura el equivalente a ochenta mil tabletas de chocolate. Con tal cantidad de chococombustible piensan recorrer más de 7.000 kilómetros, pasando por países tan variopintos como Inglaterra, Marruecos, Francia, España y el Sáhara a lo largo de tres semanas.
A pesar de la interesante propuesta medioambiental para luchar contra el cambio climático han aparecido ciertas críticas hacia el invento. Algunos expertos no consideran que sea una buena idea utilizar alimentos para crear combustibles, cuando medio mundo no tiene nada que llevarse a la boca. Mientras los países subdesarrollados carecen de alimentos, Occidente los utiliza para dar de comer a sus coches. Y es que nunca llueve a gusto de todos.